martes, 26 de octubre de 2010

RIERA Y ARAGÓ: UN SUBYUGANTE VIAJE A UNIVERSOS SUMERGIDOS







Zambullirse en las profundidades de atávicos abismos personales, puede constituir un apasionante y vibrante travesía, no exenta de tortuosas direcciones y desconocidos anhelos.

Invitando al espectador a un particular “viaje al fondo del mar”, donde el submarino es progatonista indiscutible, el escultor Josep Maria Riera i Aragó (Barcelona, 1954), expone su obra más reciente: 6.684 en la galería JOAN PRATS ART GRÀFIC de la Ciudad Condal (C/ Balmes, 54) (www.joanprats-artgrafic.com).

Si bien la imagen del submarino se nos muestra cerrada y asfixiante - tal vez demasiado cinematográfica para el común de los mortales – y siempre relacionada con el entorno bélico, como creación mecánica y electrónica del Hombre, permite al mismo alcanzar profundidades desconocidas y descubrir entornos abismales, en nombre de la ciencia.

No obstante, resulta sorprendente ver al batiscafo como objeto de arte y como protagonista de una exposición, invitando al visitante a la propia investigación científica de su ser, de su mente, de su intimidad, de lo que pueda resultar angustioso, o tal vez maravilloso dentro de un hermoso, fascinante y bello entorno, donde el silencio es constante, el misterio absoluto y la soledad abrumadora.

Riera i Aragó juega indiscutiblemente con la imaginación y la ilusión óptica del espectador, utilizando para ello materiales como el acero, el zamac pintado, el latón y el plomo, en base a un intensísimo color verde-mar. A través obras como Colors 2 U (colores 2 U) , Cornelis o El país de les meravelles (El país de las maravillas), el juego cromático de los pequeños íctineos y su colocación vertical, ofrece una visión virtual de constante movimiento, dentro de una realidad escultural inmóvil, curiosamente dando vida a una inmensa masa de pequeños submarinos, símbolo de un todo cohesionado.

Pero dentro del particular océano de paredes blancas de la sala de exposiciones, destacan por sus fondos metalizados en verde mar: Caixa de mar (Caja de mar) I, II y III), donde la pequeñez del submarino, nos desvela al ser humano sólo y tal vez vacío en medio de las masas de agua - en realidad en un sentido metafórico - de hermosa visión intangible e inalcanzable por el hombre como ser, lo cual le lleva a una claustrofóbica existencia, tal como muestra: Caixa de mar amb submarí (Caja de mar con submarino).

Informa la nota de prensa de la galería JOAN PRATS ART GRÀFIC: 6684, es la cifra real de submarinos utilizados para esta esta exposición, la cual ya se gestó en 2007 con la pieza Orange submarine. Tres años después, el resultado es una exposición extraña y casi magnética, reflexiva, sugerente, penetrante y sin duda iconográfica.

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