martes, 22 de junio de 2010

IVAN JORDÁ: FIGURACIÓN EN ESTADO PURO




Gal-Art, galería de arte, antigüedades y coleccionismo, inaugurada durante el pasado mes de mayo en Mataró , (ronda O’Donnell, 89), inicia su andadura en el camino de las exposiciones apostando con firmeza: Iván Jordá y la muestra Quadern I, (Cuaderno I), un conjunto de obras de reciente creación (2010), que permiten al artista exponer nuevamente en nuestra ciudad, después de unos años fuera de la misma.

A Iván Jordà (www.invajot.com) le precede la genética y el prestigio; de formación autodidacta debe a su padre y mentor, Ricard la pasión por el arte y la devoción por el dibujo.

En la inauguración de la muestra, el pasado 18 de junio, un orgulloso y emocionado Ricard Jordá (www.ricardjorda.net), ante un numerosísimo público de amigos y reconocidos artistas de la ciudad, presentó la exposición, destacando la originalidad de la obra de su hijo “no común en la creatividad. (...) Iván pinta dibujando y dibuja pintando. Esta es la grandeza que podemos tener en la interpretación del arte, pues su función vital es la comunicación, y vosotros debéis estar dispuestos a realizar el esfuerzo por comprenderlo”.

Jordá idolatra el desnudo femenino. Dentro del contexto del arte figurativo, el desnudo y especialmente el femenino, ha tenido gran relevancia a lo largo de los tiempos. Para ello, podemos atenernos a las explicaciones antropológicas – la fertilidad – o a las meramente artísticas – el dinamismo y la vitalidad del cuerpo. Iván Jordá es adicto a esta segunda afirmación, gracias en parte a una herencia genética incuestionable.

Siente verdadera admiración por su progenitor, como padre y como artista, y si bien su influencia en cuanto a planteamiento, estructura, fondo y temática es reconocible al instante, a Iván ni le pesa ni le marca el apellido; todo lo contrario, tiene personalidad propia, diferenciándose en el tratamiento, el enfoque del cuerpo femenino, mucho más sensual y voluptuoso, rozando el ideal, pues tal como nos comentó “... he vivido en otro entorno y otro ambiente”.

Evidentemente, sabe mostrar la sinuosidad de las curvas femeninas de forma provocativa, con toques de refinado erotismo, demostrando con ello un perfecto y meticuloso dominio del dibujo, de las formas, de las proporciones, utilizando a su vez una “aparente simbología” que contextúa la obra : “en realidad, lo incluyo para adornar la figura, sin más complicaciones”.

Jordá expone formas clásicas, bajo un tratamiento tremendamente contemporáneo, gracias a la realización de la obra en técnica mixta: oleo s/tela y collage, trabajando en formatos que oscilan los 61 x 50 a los 100 x 80 cms. e incluso de proporciones más amplias.

Su culto al cuerpo de la mujer, no le descarta de realizar otros estudios. Así, en su particular autorretrato Indor Games, se permite el lujo de destacar la expresión gestual de los brazos, sin mostrar su rostro, particularidad que se extiende en toda la obra dedicada al desnudo femenino.

Iván Jordá analiza el comportamiento humano a través de su arte, invitando al espectador a entrar en el juego, incluso con el título de sus obras: Cançó del desig (canción del deseo), Quadern de percepció (cuaderno de percepción) o en su serie L’art i la manera (el arte y la forma).

Un comienzo exultante para Gal-Art y sus propietarios, Joan Fabregas y Daniel Cabrera, y a quienes desde Cuadros... deseamos mucho éxito en esta etapa, y una magnífica exposición de Iván Jordá, en su re-encuentro artístico con la ciudad.

jueves, 17 de junio de 2010

JUAN MIGUEL MORALES: TONALIDADES EN BLANCO Y NEGRO





A lo largo de los siglos, el retrato pictórico significó y aun significa, la demostración de un poderío u estatus económico, a través del reflejo de la imagen de un personaje, no solamente en sus aspecto físico y de su esencia interior, sino de todo un entorno de adornos, joyas, ambientes y paisajes.

Pero tal como afirmó Aristóteles “El objetivo del arte no es presentar la apariencia externa de las cosas, sino su significado interno”. El retrato fotográfico cumple a la perfección tal definición, captando sin trampa ni cartón el instante, y mostrando un sentido de la autenticidad en el aspecto humano, mucho más amplio y universal.

La galería Setba, zona d'art (Plaça Reial, 10, 1r-2ª de Barcelona) (www.setba.net) expone hasta el próximo 27 de junio, una brillante y magnífica selección de la obra gráfica Juan Miguel Morales (http://juanmiguelmorales.blogspot.com/) un fotógrafo andaluz afincado en Cataluña, tal como él mismo se define, que ofrece a través de su especialidad, el retrato fotográfico, un conjunto de 26 imágenes, de los años 2003 y 2007 al 2008, que lleva por título Cuba, cuéntamelo con música, además de un cuaderno con algunos datos biográficos de los cantantes, bajo el título de una canción.

Retratos llenos de la intensidad y profundidad que sólo el blanco y negro puede significar, huyendo de artificios y trucajes, y mostrando un penetrante y subyugante estudio de los protagonistas, lo que le permite huir del estereotipo de la Cuba politizada, para adentrarse en la luminosidad y expresión de sones como la guajira, el mambo, la pachanga, la salsa, el son, la timba, el rock cubano o el pilón que gentes como Compay Segundo, Eliades Ochoa, Los Papines, Chucho Valdés , Zenaida Armenteros, Ester Borja, etc., han propagado por todo el orbe, y que la fotografía de Morales transmite por medio de gestos, miradas, luces y sombras, perspectivas, ambientes, contrastes...

El propio artista nos comenta que no existió preparación técnica o pruebas de estudio, pero si un proceso de largas y tranquilas conversaciones con los protagonistas, que dio como fruto, la relajación necesaria para conseguir actitudes y ademanes únicos y auténticos.

El conjunto de la exposición es perfectamente equilibrado; el entorno, la luz de las salas, el orden y colocación de las fotografías, adaptándose a formatos que varian del 45 x 45 ó 100 x 100 cms., a 65 x 65 y 50 x 70 cms., realizados en papel perla o papel baritado, según la profesional utilización de cámara, analógica o digital, apreciándose en ésta última una nitidez exquisita, y aportando la primera una brillante calidez.

Ante la magia del fotógrafo, no es posible resistirse a alguna descripción. Una fascinante fotografía de Omara Portuondo, de penetrante mirada, preside la entrada de la galería. César portillo de la Luz, el creador del famoso bolero “Contigo en la distancia”, también está presente, protagonizando una relajante fotografía, mientras que la inteligente expresión del rostro de Chucho Valdés, no impide al espectador apreciar la belleza de sus manos, así como la expresión vitalista de Company Segundo... y tantas otras. Son fotografías en blanco y negro, en las que un espectador sensible puede apreciar infinitas variaciones de cromatismo.

Si Juan Miguel Morales como profesional, pero ante todo como artista, ofrece un torrente de creatividad, como fotógrafo de lo cotidiano, sabe captar instantáneas íntimas y personales, llenas de candor, dulzura y sentimientos infinitos. A su madre, recientemente fallecida, le dedica en imágenes, un pequeño y tierno homenaje.

viernes, 11 de junio de 2010

ACTIVIDADES DE L'ASSOCIACIÓ SANT LLUC PER L'ART - MATARÓ








EXPOSICIONES:

LAIA BLEY

MODEST ALMIRALL – TERESA RIBA

L'ASLL renueva mensualmente sus exposiciones, gracias a la magnifica gestión de salas que a tal efecto se encuentran situadas en la calle Bonaire y en los bajos del Col·legi d'Aparelladors de la capital del Maresme.

Modest Almirall y Teresa Riba exponen conjuntamente Ex-Pari hasta finales de este mes de junio, mientras que Laia Bley exhibió su primera muestra, Tast Cromàtic durante el pasado mes de mayo.

COL·LEGI D'APARELLADORS – MODEST ALMIRALL y TERESA RIBA – EX-PARI


En su discurso de presentación, el presidente de l'ASLL, Antoni Luis destacó de la obra de Teresa Riba el hecho de “mostrar sentimientos de incertidumbre, de ansiedad, de ilusión (…) a través de unos materiales y texturas que dan un realismo renovado y contemporáneo”. De Modest Almirall reflejó una de sus principales características: “se impone acercarse y averiguar el aspecto conceptual de su obra”.

A través de sus obras, Modest Almirall explica su particular cuento o historia, con la cual el espectador no tiene por qué sentirse identificado. No obstante, es precisamente a través de esta singular expresión que debe ser contemplado su trabajo. El artista presenta un personal relato de sus experiencias, o de su percepción del mundo, huyendo de los sentimientos que impulsan a muchos pintores para exponer historias perfectamente construidas, en base a una paleta cromática intensa, trabajada a conciencia, con un trazo amplio y enérgico, lo que le permite jugar equilibradamente con luces y sombras, perfectamente armonizadas e insinuantes, siendo en algunos casos casi indefinidas figuras geométricas, en base a técnicas mixtas.

Los formatos utilizados por Almirall también expresan un particular lenguaje. Hablan por si solos, ante el hecho de no indicar con cartelas los títulos de las obras. Telas circulares, rectangulares o cuadradas, en diferentes anchos aportan a la muestra una imagen de conjunto, aunque individualmente sobresalen por si mismas.

El espectador no se pierde en el color, ya que el artista capta inmediatamente su atención ante la pequeñez de la figura humana, meticulosamente definida en sus diminutas proporciones, mostrando con este gran contraste la soledad del ser humano ante el universo o la sociedad que lo envuelve. No hay hechizo o belleza en la pintura de Almirall; es crítica y austera, implacable e irónica – puede resultar una curiosidad que un contenedor de basuras también pueda ser un modelo para el arte. No obstante, la pintura de Almirall no está exenta de optimismo, puesto que la poesía visual también ocupa su espacio dentro del talante pictórico de Almirall, a través de fondos blancos o crudos, la ligereza de unas líricas pinceladas, sin olvidar que a pesar de la grandeza de la poesía, el ser humano continua siendo un microcosmos dentro del infinito de su universo pictórico.

Teresa Riba contrasta y a la vez equidista a Almirall. Sus esculturas son inquietas, llenas de vida, expresando en el silencio del espacio, todo un universo de sentimientos que configuran el espíritu del alma humana. Su especial textura – el molde es de terracota, que conserva aunque también trabaja el bronce – seduce al visitante quien con la fugacidad de un instante, se acerca a captar detalles, gestos, formas y posturas...

Los chiquillos y los jóvenes son los principales protagonistas de la obra de Riba. El encanto de la juventud, los juegos de los niños, el mundo de la infancia demasiadas veces distante y lejano, se nos acerca a través de una obra, donde medidas y proporciones no son al natural, sino que parecen imitar a la tierra de Liliput, y como en la obra de Swift, el visitante se siente un singular Gulliver; no deja de verse reflejado y sentir nostalgia.

Los trabajos de Teresa Riba muestran sensibilidad y serenidad, contemplación y reflexión dentro de un concepto moderno y de vanguardia. En absoluto estamos ante una obra sencilla, pero sin duda alguna la artista ha sabido encontrar el encanto de expresar en escultura la magia de los instantes perdidos, en la distancia de los años pero con un mensaje positivo de futuro.

Una perfecta combinación de pintura y escultura, con una magnífica coordinación en la colocación y emplazamiento de todas las obras – Teresa Roig, comisaria de la exposición ha realizado una excelente tarea – consiguiendo que el conjunto muestre un efecto visual equilibrado y armónico.




SALA CASAL ALIANÇA -C/ BONAIRE – LAIA BLEY y TAST CROMÀTIC


Laia Bley forma parte de un grupo de artistas emergentes, entusiastas y que se esfuerzan por conseguir sus objetivos. Procedente de Premià de Mar, localidad cercana a Mataró, forma parte del programa de “intercambio artístico” entre ambas poblaciones y entidades artísticas. Cerca a terminar Bellas Artes, la artista vincula arte y vida. Le llama la atención tanto la abstracción como la figuración, interesándose por el gravado, la pintura, el dibujo, etc.
Bley tiene la fuerza de la juventud, el conocimiento de lo que ha aprendido y la locura de lo que quiere expresar, a través de la miscelánia de técnicas utilizadas durante su aprendizaje.

Con una clara fijación por el blanco y negro, utiliza el instrumento más representativo de este cromatismo, el piano, para mostrarlo desde todos los ángulos posibles, configurando a la exposición originalidad y dinamismo, al mismo tiempo que ofrece al espectador la posibilidad de dejar volar su imaginación, y sentir en los originales pianos de Laia Bley, la pieza musical que sugiere el dibujo, o escuchar en el gravado o en la pintura, aquella composición clásica de particulares referencias, a través de un colorido básico, pero del que se exponen interesantes derivaciones.

El sentido de la decoración con sugerentes Texturas, y muy especialmente el dibujo de maletas y mochilas, reflejando simbólicamente lo que vamos cargando durante la vida, con acompañamiento filosófico y de peculiares pensamientos, son otras obras que la artista ofrece.

martes, 8 de junio de 2010

JOSEP GÜELL – UNA QUIMERICA VISIÓN DEL MUNDO





Con el nacimiento de la fotografía, el retrato que de la realidad pintores y artistas ofrecían al mundo, sufrió una verdadera transformación, culminando en crisis. Pero como todas las mutaciones, nació un nuevo soporte hacia la búsqueda de nuevas formas de expresión pictórica, y llegaron auténticas revoluciones en el campo de la creatividad artística.

Más de 150 años después, la fotografía constituye en si misma un arte, que ha evolucionado a través de los avances tecnológicos de captar el original o la materialidad, a la manipulación y tergiversación de nuestro entorno, fórmula esta muy habitual en la actualidad y en demasiadas ocasiones, en manos inexpertas. Sin embargo, el coleccionista, visitante curioso o el amante del arte, siempre irá a la búsqueda del genio y la imaginación. Josep Güell sin duda es un creador.

La galería Victor Saavedra, situada en el número 97 de la calle Enric Granados de Barcelona, (http://www.victorsaavedra.com/) ofrece durante este mes de junio una interesante muestra de la obra de Güell, a través de la exposición fantastic world.

Con una experiencia de más de veinte años en el mundo de la fotografía, (http://www.josepguell.com/), el artista se permite el lujo de mostrar una autentica obra de creatividad, alejando al espectador de la contemplación de una fotografía, para introducirlo en un particular mundo onírico, reflejo de una singular realidad abrupta, distante, y de extrema soledad, tremendamente poética, densa e intensa, donde las pesadillas también tienen su espejo.

Paisajes nublados, luces tenues, aislamiento y melancolía son elementos característicos en la obra expuesta, (Argumento justo, argumento injusto, Soledad del hombre, magnitud de la naturaleza), aunque con cierta ironía se permite un toque de color (Fantastic word, Si me necesitas, llámame).

Su técnica se basa en el Impress Foto Lamba, y el formato de sus obras suele ser medio, lo que permite una contemplación sosegada, invitando a la reflexión y admirando el verismo de la obra, llena del reflejo de instantes únicos que sólo pueden ser transmitidos a través del objetivo de una cámara, y de la visión de un artista, que encuentra en la Naturaleza su sentido de vivir, y que expresa un punzante dolor ante sus heridas (Pasaje nunca pintado en un abanico).

Una exclusiva e interesante muestra de lo que puede ofrecer la fotografía creativa en relación con nuestro mundo.

sábado, 5 de junio de 2010

FRANCESC GIMENO: A CONTRACORRIENTE


Confieso que me sentí fascinada por El pi vell, (oleo s/tela -1914) cuando vi la reproducción de la obra publicada en una revista especializada.

Contemplar el original en la Galeria Anna Ruiz de la calle Consell de Cent, 291 de Barcelona me dejó absolutamente fascinada, pues no había tenido ocasión de conocer la trayectoria de este artista. Craso error que a través de este artículo pienso enmendar.
Francesc Gimeno expresa en su pintura, una extraña calidez y una luminosidad fuera de lo común. Sensibilidad y emoción se dan la mano, pero sin concesiones al refinamiento que proclamaba el Modernismo, movimiento del que no formó parte, aunque por supuesto, contaba con amigos y colegas del mismo. Hay austeridad y una visión muy realista del paisaje. Su pincelada gruesa, profunda, marcada. Una paleta de colores trabajada, pero muy natural, llena de sobriedad, con tonos sombríos, especialmente en los retratos.

La obra de Gimeno es profundamente solitaria, adusta y muy intensa. Sus retratos son reflejo de una conciencia, y de una realidad que envolvía la Barcelona rica e industrial la cual no quería ver, pero que existía a su alrededor. Un retrato femenino en una tarea manual, creativa y a la vez práctica: la costura. Serenidad y atención a un trabajo delicado hecho por manos ásperas: Noia cosint, Irene cosint, (oleo s/tela) obras realizadas entre 1900 y 1921. Sus paisajes están envueltos en la nostalgia, no sólo por la época en que fueron realizados, sino por el hecho de conservar en la misma, el encanto y la pureza de no haber sido transformados por la mano del hombre. Cala de la Costa Brava (oleo s/tela).

Francesc Gimeno fue un artista avanzado en su tiempo, lo cual significa incomprendido. Retrató la realidad social de alguien que no pudo vivir de su arte, por lo que su estilo pictórico da poco lugar al optimismo o a las alegorías a la florales del Modernismo.

En esta exposición casi parece no haber contrastes entre el paisaje urbano y el natural, aunque por supuesto, en el paisajismo no resistió la tentación de dejarse llevar por lo que la Naturaleza había creado. Era arte en si mismo. En el urbano, siempre dejó entrever unas gotas de Naturaleza.

Una muestra la que nos permite la galería Anna Ruiz, sintética, muy escogida, llena de diversidades y por supuesto un homenaje a un gran pintor que lamentablemente, en los albores del siglo XXI es prácticamente un desconocido para una mayoría. Supo retratar con detalle y preciosismo, su propio Autoretrato (oleo s/tela - 1918) con un interesantísimo Cap de nen (pastel s/papel) o la curiosidad de la exposición: una Natura Morta de 1920, (oleo s/tela) muy particular y que podría considerarse vanguardista, casi con connotaciones cercanas a la abstracción.

miércoles, 2 de junio de 2010

EL PERFUME, LA SUBLIMACIÓN DEL ARTE




Para el común de los mortales, el concepto de arte se asocia directamente y sin titubeos a la pintura, la escultura, la arquitectura o incluso a la interpretación. Si bien en estas áreas, el ser humano ha llegado a alcanzar altisímas cotas de belleza y perfección, el perfume podría considerarse la quintaesencia de todas las artes, al conjugar la precisión científica en la mezcla de aromas y esencias, con la expresión de algunos conceptos artísticos como: armonía (equilibrio en el que las partes se subordinan al todo), cosmos (orden bello) luz y esplendor (manifestación de la belleza espiritual) y sublimidad (representación material de la belleza divina.

Los hermanos Francesc de A. Planas y Ramon Planas, propietarios de la Perfumería RegiaPasseig de Gràcia, 39 de Barcelona, supieron captar a través de su establecimiento, el concepto más sinfónico y más espiritual del perfume, palabra procedente del latín (per-fumum) que significa humo o vapor . Su interés, hasta convertirse en pasión llegó hasta tal punto que en 1961 pusieron en marcha el actual Museo del Perfume (http://www.museodelperfume.com/), emplazado en un apartado interior de las instalaciones de Perfumería Regia.

El visitante curioso, amante especialmente del arte se siente inmediatamente atrapado por la magia y el hechizo de los cerca de 5.000 frascos de cristal, cerámica, alabastro, ungüentarios, balsamarios, esencieros, pot-pourris, estuches, cajitas y un sinfín de envases, la antigüedad de algunos de los cuales se remonta al Egipto del III milenio antes de Jesucristo, durante el reinado del faraón Amenofis I, aunque el conjunto de piezas más antiguo pertenece a las civilizaciones de Grecia y Roma, sin olvidar recipientes de origen árabe, una colección de esencieros de los siglos XVII al XIX, o el frasco “Le Roi Soleil” que fue diseñado por Salvador Dalí.
La fascinación ejerce su poder más absoluto, al recorrer el camino de la historia a través del preciosismo de muchos de los frascos que el museo exhibe. Infinitas formas dan cabida al esplendor que sólo la civilización, es decir, el estudio y el conocimiento, han logrado contener. Todas las culturas avanzadas utilizaron perfumes para distintos fines. Unos fueron religiosos, ofrendas a los dioses y a los muertos, etc., y otros para embellecer y hacer más atractivos a los vivos, especialmente a las mujeres.

Gracias al Museo del Perfume, puede ser comprobada la evolución del gusto y criterios femeninos, resaltando hasta hace pocas décadas el misterio, la sofisticación, el glamour, la delicadeza, la elegancia, la distinción... aquel concepto casi inmaculado proporcionado por Dante a través de Beatrice, quien conduce al protagonista al Paraíso en su obra La Divina Comedia, hasta la mujer de hoy, independiente, con capacidad y dominio, apta para la dirección, más práctica, menos refinada y chic debido en parte a la duplicidad de tareas laborales y domésticas, lo que en la mayoría de casos provoca que dedique menos tiempo si misma, a pesar de los avances tecnológicos y de otras teóricas facilidades.

El perfume, fue y es creado generalmente por hombres, y destinado a las mujeres. Así lo recoge el Museo del Perfume, por lo que resulta curioso observar el escaso interés, hasta hace menos de un cuarto de siglo, por la perfumería masculina, de la cual las instalaciones museísticas disponen de algunas marcas y frascos.

También resulta interesante comprobar como los creadores de envases, conocedores de los cambios producidos en la mujer a lo largo del siglo XXI, curiosamente vuelven a las raíces greco-romanas, imitando con diseños contemporáneos botellas, balsamarios y esencieros de los siglos I y III de nuestra era, lo que les permite estar a la vanguardia, gracias a los conocimientos de antiguas civilizaciones.
Pero sin duda alguna, la inspiración en la fabricación de aromas, va íntimamente ligada al poder de seducción de los envases que las contienen. Así, de la mano de creadores de botellas como George Chevalier, contratado en la década de los años veinte por la fábrica de vidrio Baccarat, y que diseño de envases para Guerlain, Dior, LT Pivert, Patou, Elisabeth Arden, o el famoso perfume Nº 5 de Chanel, Paul Iribe, diseñador de los frascos de Jeanne Lanvin, o la impactante botella de coñac del Carnet de Bal, creada por Reveillon, y la siempre emblemàtica Trésor de Lancome, creada por George Deslhome, el perfume llega a las perfumerías para ser expuesto en todo su esplendor y exhibido como una auténtica joya del arte.

No es posible abandonar la visita del Museo del Perfume, sin dejar de prestar especial atención a los exquisitas polveras o cajitas para jabón donde la imaginación se desbordaba en honor a los contenidos, y donde el arte del dibujo y los materiales empleados muestran gran magnificencia, ni a la curiosa e interesante col·lección de miniaturas.

El Museo del Perfume de Perfumeria Regia, de carácter privado pero con vocación de conocimiento público, realiza una gran y a la vez callada labor pedagógica en pro del Arte y de la Historia. Un ejemplo que muchas instituciones oficiales deberían seguir.