miércoles, 8 de septiembre de 2010


FRANCESC BAS: EL DESCUBRIMIENTO DE UN GRAN ARTISTA


Habitual durante años de la Col·lectiva Sant Lluc, la obra expuesta de este dibujante y diseñador gráfico, permite descubrir, lamentablemente tarde debido a su fallecimiento, su grandeza artística, con un grupo de trabajos sorprendentes, técnicamente magníficos, adecuados al tema a tratar. En su calidad de artista, y como profesor de la Escola Massana, fue también dado a pruebas y ensayos, resultando los mismos de una gran firmeza, planteando con maestría y brillante ejecución, el retrato dentro de sus más estrictos cánones académicos; el dibujo al natural y el paisajismo, a través de la ligereza y agilidad de una línea, el diseño moderno y vanguardista para portadas de libros – en base a un especial papel couché, y una significativa e interesante abstracción. Todo ello, utilizando pluma, lápiz, rotulador, y realizados en pequeño formato. Un conjunto de obra muy bien seleccionado, diverso y exquisito. Tal como informó el presidente de la Associació Sant Lluc per l’Art, está previsto por la entidad, realizar una antológica de su obra.


JOSEP Ma. CODINA: FAC SIMILE


Desde la primera edición de la bienal Torres Garcia (año 2005), Codina desarrolla una y otra vez, su actual obsesión por las rugosidades del cuerpo, los pliegues de la piel, sus cicatrices... a través del paso del tiempo, y de una particular caligrafía dérmica, demostrativa de la vulnerabilidad de la existencia, sin olvidar sensualidad y connotaciones eróticas, que si bien en aquel certamen, y en su posterior exposición de febrero de 2008 en el Ateneu Caixa Laietana, constituyeron toda una novedad, en el último cuatrimestre del 2010, resulta una temática reiterativa y única, que dentro de la exposición Passió pel dibuix, tiene como diferencia el soporte y la técnica empleadas: pintura acrílica y grafiti (le resulta más moderno al artista que decir lápiz), aplicados a un papel especial procedente de un molino, en formato grande, realizado expresamente para el artista, que con el mismo soporte, ha trabajado con el mismo papel, pero superponiéndolo encima de otro.

ALBERT ROMERO: NEUTRALIDAD


Papel níveo de blancura infinita. Un paisaje urbano y una gran sensación de amplitud, y con la sola presencia de una figura humana. Un pequeño cesto con pan y un retrato femenino cabizbajo. Romero es simple y meticuloso hasta extremos insospechados, y si bien en pintura resuelve a la perfección cualquier temática que se plantee, en el dibujo se muestra distante a la visión del espectador. Trabajando siempre con lápiz, su trazo, más difuminado, da cierta sensación de inseguridad, de falta de firmeza. No se encuentra muy a gusto en el dibujo, como esencia del arte, y su talante, generalmente realista, queda excesivamente neutro. Pero curiosamente, en el conjunto de la exposición, es un contraste que denota un interés del que el espectador no puede huir.

DAVID VERGÉS: ROMPIENDO MOLDES


Los trabajos de Vergés huyen totalmente del que, por norma, se entiende como concepto clásico del dibujo, pues simplemente se ha limitado ha utilizar papel con más de 60 años de antigüedad –a destacar unas cartillas de racionamiento – y transformando el papel (en realidad un documento histórico) en una particular obra, con recortes e insinuantes pliegues y dobleces. Una innovación dentro del dibujo llena de originalidad – aunque alguien pueda calificarlo más de manualidad – que si bien no dispone de trazo, forma o contenido, no deja de sorprender el tratamiento dado, conceptual y de vanguardia. El formato es, lógicamente, pequeño, pero la estructura de obra presentada es imposible que admita otro tipo de medidas.

La obra de Vergés no está en absoluto vacía de significado, sino que va la búsqueda de nuevos conceptos, más allá de marcadas estructuras, con dominio absoluto de la técnica más que de la apariencia.

martes, 7 de septiembre de 2010

UNA ATRACTIVA ANTOLÓGICA DEDICADA A SALVADOR PUJOL






Por norma, cuando se presenta una exposición retrospectiva, ésta suele exhibirse en gran formato, y con la magnitud correspondiente, pues según la edad del artista y su trayectoria profesional, la muestra puede ser abrumadora. No obstante, ello no significa forzosamente que el carácter y el interés de la obra expuesta sean grandes, pues la vida artística, como la de todo ser humano, tiene sus altibajos. En más de una ocasión, poca cantidad y bien escogida también permiten formar una digna exposición antológica.


Joan Fàbregas y Daniel Cabrera, los propietarios de Gal-Art, situada en la ronda O’Donnell, 89 de Mataró, http://galeriadearteantiguedadesycolec.blogspot.com/ tienen este concepto muy claro, pues las dimensiones de su galería en un principio, pueden condicionar sus exposiciones, pero en la práctica, permiten escoger con propiedad, atención y calidad. Y así lo han demostrado con Penúltima, una pequeña retrospectiva dedicada a Salvador Pujol, que a sus 79 años, todavía permanece en activo, dentro del mundo del arte local.


Las referencias pictóricas más conocidas de Salvador Pujol, siempre se han centrado en el paisaje, especialmente el natural, gracias a sus viajes a diferentes países. Y si bien hay que reconocer que su paisajismo es extremadamente compacto, de perspectiva y espacio comprimido, utilizando una paleta muy trabajada, demasiado consistente, dando todo ello lugar a la expresión de una obra demasiado teatral, la selección de trabajos que presenta en Penúltima, rehuye en buena medida de esta visión, pues muestra al espectador una obra luminosa, profundamente mediterránea, dando lugar a un paisaje urbano, donde la serenidad y el sosiego fluyen a placer. Su cromatismo juega con tonos suaves y muy cálidos, y como siempre, con un trazo pequeño, cuidado y perfilado.

Sin duda alguna, la obra de Pujol es de fácil observación, sin obstáculos psicológicos ni significaciones ocultas, decorativa y plácida.
Pero si el espectador es curioso, no dejará de observar que la soledad es el común denominador en Penúltima; el de una cashba en Marruecos, una fuente en el paseo del Callao de Mataró, Cala Bona en la Costa Brava, unas barcas varadas, el vacío de unas calles... aunque unos balandros navegan a toda vela en la oscuridad, iluminados por sus propios reflejos.Una exposición que exhibe una obra de diversas épocas, concisa y explícita, bien seleccionada, que, sin olvidar su particular paisajismo, ofrece una imagen de plenitud pictórica, bastante desconocida, permitiendo que el visitante se adentre a la contemplación de la vida, a través del entorno, que no de la existencia humana.

sábado, 21 de agosto de 2010

SALVADOR CASTELLÀ: SENTIDO Y SENSIBILIDAD







El estresante dinamismo de la sociedad actual, apenas nos permite la placidez de la contemplación. No obstante, aunque sea por unos instantes, si como seres humanos desobedecemos el implacable control de Cronos, y observamos a nuestro alrededor sin prisas ni presiones, podremos encontrar muy cerca de nosotros, paisajes de ensueño que la voracidad del tiempo nos impide imaginar, y que, afortunadamente, la percepción y sentimiento de un pintor como Salvador Castellà permite plasmar.

La galería Estudi Tenas 1694 de Canet de Mar (C/ Bonaire, 7), ofrece des del pasado 12 de agosto hasta el próximo 19 de septiembre, la obra más reciente de este artista: (http://www.scastella.com/) . De reconocido prestigio como acuarelista – es presidente de la Agrupación de Acuarelistas de Gerona y comarcas – también dentro del Maresme, y con excelente conocimiento y dominio del óleo y el acrílico.

Su obra, aparentemente, es de fácil contemplación, aunque una profunda observación advierte el denso trabajo que la misma entraña, no sólo a nivel técnico– de todos es sabido la complejidad de acuarela – sino la experimentación que el artista lleva a cabo en cuanto a temática, y con los materiales ya citados.

Si bien sus marinas o temas marineros remiten al espectador a experimentar un sentimiento un tanto bucólico, sin duda sus paisajes urbanos, inspirados principalmente en los entornos gerundenses, producen una nostálgica sensación de sosiego, remitiendo al visitante a la admiración por la precisión de su trabajo, y a la meditación sobre la realidad urbana, en contraste con la calma del mundo rural.

Utilizando un cromatismo generalmente suave, sin extremismos, fiel a la realidad, una pincelada escrupulosa, firme, precisa y cuidada, una perfecta concepción del espacio y del volumen, Castellà sorprende en esta exposición, por los experimentación realizada con su particular visión de la fuerza del mar, en una indómita expresión, que desde una optuica lejana y muy mediterránea, puede recordar al japonés Hokusai (1760-1849) y su famosa “Bajo la Ola de Kanagawa”, presentando sin embargo, mucha más densidad de masa acuática, con una paleta oscura, profunda y tenebrosa. Todo ello, contrastando vivamente con el letargo de un atardecer y unas barcas en la playa, la cansada quietud de unos pescadores terminando su jornada, o la serenidad de un bosque en otoño.

Una muestra escogida y exquisita, de gran interés y calidad.

miércoles, 18 de agosto de 2010

TOQUES PICTÓRICOS CON AROMA DE MAR: Ma. Antonia Soler




La relajación impuesta por la canícula, invita en muchas ocasiones a vivir y contemplar el mar. Si se habita en lugares costeros, la naturaleza ofrece hermosas visiones sobre el mar y su entorno paisajístico, que los artistas plasman según sentimientos, técnicas e instintos.

Los amigos de GAL-ART- (http://galeriadearteantiguedadesycolec.blogspot.com/), no han podido resistir la tentación de exponer por unos días, en su sala de la ronda O'Donell, 89 de Mataró, algunas piezas dedicadas al entorno acuático, a través de las obras de Ma. Antonia Soler(http://www.solerart.com/), especializada precisamente en marinas.

De realización lejana en el tiempo – los paisajes naturales son extremadamente academicistas- se puede apreciar una intensa luminosidad, a través de una paleta sin demasiadas combinaciones de colores, pero sin demasiados desatinos en la sensación de naturalidad del entorno pictóricamente descrito. Técnicamente, se observa una concepción clásica de la obra en cuanto a espacio, perspectiva y pincelada, con predominio del trazo firme, de cierta amplitud y sensibilidad, que con el paso del tiempo, y siempre a través de óleo s/tela, ha ido perfeccionando, puliendo y matizando hasta alcanzar expresiones de gran sublimidad, mostrando la fuerza y la majestuosidad de mares embravecidos por la ira de Poseidón.